30/5/10

Me tienen harto

Vuelvo sobre uno de los temas recurrentes de BSyHL: Me cuesta mucho hablar de los ambientalistas de Gualeguaychú sin recurrir a un insulto descalificatorio, estoy convencido que se lo merecen. Lo que hacen es el triunfo de la prepotencia, la falta de razón y la ausencia de sentido común. Ocultan su responsabilidad despersonalizando cada acción diciendo que se trata de una “decisión de la asamblea” como si tal cosa legitimara el atropello, como si la asamblea fuera una institución infalible supranacional o algo así. Me hacen acordar a los linchamientos de públicos pero peor. No lo puedo entender y me tiene podrido.

5 comentarios:

choripanboy dijo...

Acompaño tu humor ú olor a podrido,
pero los que huelen son ellos,los que nos descalifican son ellos.
Me sale aquello de: alguno vendrá a poner orden...

Claude dijo...

Se hicieron estudios argentinos que arrojaron resultados negativos sobre la contaminación, y esto —la no contaminación— fue confirmado por el fallo de La Haya. El Gobierno —con todos los recursos para estudios e investigaciones que un gobierno tiene— no pudo demostrar la contaminación. ¿Qué hacen ahí los ambientalistas todavía? No les queda ninguna excusa.

Victor dijo...

Compañero Chori: a mi tampoco me gustaría que me pongan una megaplanta cerca de mi casa. Pero bueno, parece que están en su derecho, por lo menos es lo que dice el Gob uruguayo y la Corte de la Haya. Hay un monitoreo intenso de efluentes. Los olores son un mito, ademas la fabrica esta a 30km en linea recta de la ciudad. No se ve ni de casualidad. Si queres olores nauseabundos los tenes cerca, en el parque industrial.
Aparte el punto no es eso, solo quiero decir que esa no es la forma de reclamar, aunque tuvieran razón. Saludos.

Claude: en estas cosas hay un punto de no retorno, un momento donde la razón deja de tener razón y prevalece la ira. Ya pasaron eso punto hace rato. Los argumentos de nada sirven.

Mira esto, es del 2006: http://www.youtube.com/watch?v=xUeC8QBAKN0

Minombresabeahierba dijo...

Los argentinos no solemos destacarnos por el sentido común ni respeto a las instituciones.

Tampoco a científícos u otros profesionales en biología.

Tampocos vemos lo que contaminan las papelereas nuestras (varias) ó los ingenios azucareros ó las curtiembres ó los frigoríficos...

abrazo

Jorge-Z dijo...

Es un claro ejemplo de lo que yo llamo imbecilidad inducida, que como buena imbecilidad se retroalimenta:
* No obedece a argumentos. La causa es la consecuencia en sí misma (no les interesa leer ni escuchar que no hay contaminación probada. Lo que les interesa es el ejercicio de la protesta).
* La mejor noticia que podrían recibir es que sí hay contaminación.
* Un tal Néstor los alentó irresponsablemente (como todo lo que hace) y los endiosó. "Gracias por instalar el tema. La lucha de Gualeguaychú va a ser asunto de Estado", les dijo en su momento. Ahora, ¿quién los para y con qué autoridad?