
Liniers



A los fabricantes de relatos les gustan los argumentos sencillos. Así, pues, en América latina los años noventa del siglo pasado se vieron dominados por un credo monstruoso llamado “neoliberalismo” que depauperó a todos, pero la década que acaba de terminar fue del progresismo izquierdista que procuró reparar los daños provocados por los extremistas del capitalismo salvaje. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su cónyuge han hecho suyo este relato por imaginar que les permitiría colocarse entre los líderes de un movimiento continental e incluso planetario, pero desgraciadamente para ellos se parece cada vez más a una antigualla, a algo típico de un decenio que ya se ha ido.
Con precisión cronométrica, la segunda década del tercer milenio comenzó deparándonos el triunfo del conservador Sebastián Piñera en Chile, país que en buena lógica debería considerarse a la vanguardia de América latina pero que, por motivos que podrían calificarse de culturales, suele tomarse por un nido de reaccionarios. Es tan así que ni siquiera la muy buena gestión de los sucesivos gobiernos de la Concertación centroizquierdista ha servido para conmover a sus presuntos correligionarios del resto de la región y de Europa, acaso porque a su juicio los logros concretos importan mucho menos que la capacidad para organizar espectáculos revolucionarios; manifestaciones multitudinarias con banderas rojas por doquier, desfiles militares, discursos flamígeros en contra del imperialismo yanqui, especialidades estas de aquel payaso peligroso, el comandante bolivariano Hugo Chávez. (Sigue en Revista Noticias)
Hay una guerra aquí, donde estamos: la guerra peronista.
La llegada de los Kirchner a la realidad argentina, su discurso y, básicamente, sus controvertidos gestos, han puesto al país en guerra. Es su mérito mas seguro
Los actuales enfrentamientos son serios, mortales, crueles, peligrosos para el futuro; abandonaron las palomas mensajeras. Participamos de batallas con un alto contenido mediático y un saldo: la sociedad hecha trizas.
Internet bulle, arde la computadora; llegan mensajes, no dejan de llegar. Kirchner encendió el fuego, sin ninguna intención de apagarlo. Justicia: había material altamente combustible en la historia/memoria del país. La discusión está llegando al río.
No es el nuestro un combate ideológico, es una trifulca de adjetivos e improperios, de reproches y culpas. Hoy se advierte fácilmente que el total del peronismo es un matrimonio separándose en el peor de sus días. Eso somos. Hay polenta, pasión, intolerancia. Hay platos rotos
Por www. recibo el material de 5 foros que defienden al actual gobierno. Nada se pierde, todo se contesta. Se reciclan las frases, se habla de revoluciones inconclusas, se denigra al contrario mentándole una tía que se prostituye en Bombai, todo sirve. La vieja militancia reproduce ardores juveniles. Vale lo de Neruda: nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. Algunos parece que estarían usando sildenafil (lea Viagra) para elevarse a la categoría de primeros adelantados de la revolución kirchnerista. El filósofo televisivo uno de ellos. (sige acá...)

Sin mencionar a Google, el fundador de Microsoft dijo que para desarrollar negocios se debe respetar la ley de cada país; el buscador había amenazado con retirar sus operaciones cuando dejó de utilizar los filtros de contenidos

Medios estatales venezolanos dieron crédito a una versión según la cual el sismo de 7,0 grados que devastó a Puerto Príncipe fue un "terremoto experimental" causado por la marina estadounidense....Un reporte preparado por la Flota Rusa del Norte estaría indicando que el sismo que ha devastado a Haití fue el claro resultado de una prueba de la Marina Estadounidense por medio de una de sus armas de terremotos...."el profesor y analista internacional" Vladimir Acosta expresa: "Pero lo peor es que se tienen las sospechas preocupantes, que (sic) este terremoto pueda estar asociado al llamado proyecto Haarp, un sistema que puede generar violentos e inesperados cambios en el clima". (www.eltiempo.com)

¿Estás molesto con la izquierda argentina y su planteos infantiles o con los valores de la izquierda en general?
Con los valores de la izquierda en general. La izquierda es por lo general bastante ignorante. Se pueden escribir muchas teorías rebuscadas y farragosas de lo social, y generar figuras de susto -que es lo que el pensamiento "desarrollado" de la izquierda hace- pero si no se entiende lo básico del fenómeno de la vida y la realidad, no sirve para nada. La izquierda no entiende la naturaleza, querría corregirla, enseñarle a ser "buena". La izquierda no entiende el poder, lo critica (y luego lo ejerce horriblemente), no entiende la diferencia (pretende una igualdad castradora), no tolera el desorden natural de las civilizaciones, es un marco muy pobre para la comprensión de la vida real. La izquierda es un cristianismo social moderno (ya no tanto), que persigue a todos con un criterio hipermoral que no produce riqueza ni evolución alguna. Es el horizonte en el que se pierden las inteligencias acotadas. Pero todo esto no lo voy a decir porque si no después la gente de izquierda, que viven en el rencor y el resentimiento, y que tiene un afán de justicia inquisitorial, te tiran sus perros del bien encima y te censuran groseramente. Cuando la izquierda crece, como en Europa, se pone menos idiota, se integra a democracias más maduras, y da lo mejor de sí. Pero si no hace eso, es un movimiento que empequeñece todo.
Y aclaro: uno de los trucos de la persecución de la izquierda es que si sos crítico con ella (promueve la crítica como clave de la visión del mundo, pero no tolera que se le aplique) dicen que sos de "derecha". La derecha es el cuco que la izquierda inventa para que nadie se atreva a ponerla en duda. Si no sos de izquierda sos de derecha, genocida, oligarca, facho, etc. Todo esto es falso. Paradógicamente el fascismo actual es la izquierda. La "derecha" es la izquierda.

El líder de U2 dijo que la "piratería" perjudica a los jóvenes artistas que no pueden vivir de la venta de entradas; cree que es posible discriminar el tráfico de la Red luego de ver "los innobles esfuerzos de China para reprimir a los disidentes"