(...) Hace un corto siglo, Estados Unidos y la Argentina eran rivales. Ambos estaban montados en la primera ola de la globalización. Ambas eran naciones jóvenes y dinámicas con fértiles tierras cultivables y exportadores seguros. Ambos llevaban carne vacuna del Nuevo Mundo a las mesas de sus antepasados coloniales europeos. Antes de la Gran Depresión de la década del ‘30, la Argentina era una de las 10 economías más grandes del mundo. Los millones de italianos e irlandeses que emigraban de sus países huyendo de la pobreza a fines del siglo XIX se debatían entre dos alternativas: ¿Buenos Aires o Nueva York?. ¿La pampa o la pradera? (...)
En conclusión, sería acertado seguir apostando a que Estados Unidos encontrará el camino para salir de la crisis financiera y a que la Argentina continuará dañándose a si misma. De las dos grandes esperanzas del hemisferio occidental a fines del siglo XIX, una tuvo éxito y la otra se estancó en el siglo XX. Fue la historia y las decisiones, no el destino, lo que determinó cuál de las dos se convirtió en qué. Es la historia y las decisiones lo que determinará cuál de ellas será qué dentro de un siglo (...) Completo en www.cronista.com
Otra versión de lo que hablábamos por acá desde un punto de vista mas crudo. En el clip de ahí abajo hay otra, probablemente mas esquemática pero también valiosa.









